CONQUISTA – COLONIA

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Una vez consumada la conquista de los pueblos indígenas de nuestro territorio, los conquistadores españoles usaban y portaban trajes completamente diferentes a los de los indígenas, usando camisas, pantalones, guantes, chalecos hechos de pieles de cerdo, de caballos, botas y vestimentas propias de la época post medieval en Europa. Estos conquistadores tuvieron el arduo trabajo de no sólo evangelizar a las personas, sino también de acoplar sus costumbres y maneras de vestir a las personas, como forma de inclusión y de conquista social por medio de estos exponentes; fueron varios siglos de adaptación y de perfeccionamiento en cuanto a la manera de vestir de los habitantes de la ahora Nueva España, en el que a los indígenas se les seguía vistiendo con sus ropas tradicionales como símbolo de la esclavitud y de la concepción racial que se tenia de su extinto pueblo, en comparación con los españoles y criollos, habitantes con un modo de vestimenta más asemejados a sus primos europeos, respetando los trajes y vestimentas de telas como el algodón y lino.

Pero es a principios de los 1800’s que surge un nuevo estilo de vestimenta que seria el icónico traje, identidad de nuestro país, el de los rancheros hacendados que se dedicaban a laborar en el campo y en los grandes ingenios de aquella época; su vestimenta se componía de unas “calzoneras” de gamuza de venado, adornadas a los lados de botones de plata u oro, un sombrero adornado con toquilla de plata, alas grandes y a los lados de la copa unas “chapetas” en forma de águila u otro capricho. Con algunos paliacates de colores, sombreros de ala pequeña y pantalones con pequeños bordados en piel. Conforme finaliza el siglo XVIII, la vestimenta propia de las mujeres en la época de la independencia se basaba en amplios vestidos de manta y tocados finamente trabajados por artesanos de la zona, con algunas adecuaciones u adornos  como las chalinas y rebozos bordados, así como los velos que cubrían la cabeza de algunas mujeres en señal de respeto; se podría decir que en este periodo se vivía un auge en la vestimenta bordada debido a la mecanización de la industria textil y el descenso en el precio de las telas de algodón, combinado aún con el interés por cubrir y ocultar. Y es a mitades de este siglo que nuestro país sufrió las invasiones extranjeras de los Estados Unidos y de Francia, que propiciaron un cambio radical en la manera de vestir de toda la sociedad, afectando a todas las clases.

Sin duda en la época del imperio las tendencias en la moda eran provenientes de Europa y se importaban vestidos y trajes confeccionados en Francia, dichas telas europeas llegaban al puerto de Veracruz, eran sedas, encajes, algodones, y bordados, para luego ser llevadas a la capital mexicana; todo esto influenciado por la llegada de Napoleón a la corona de Francia, siendo un parteguas en la moda,  viviendo un cambio constante y fluido, proponiendo estilos neoclásicos, y fastuosos propiamente hechos para la clase alta, que marcaba el modo de vestir y las demás clases bajan imitaban los diseños con los medios que estaban a su alcance; los vestidos en las mujeres eran de telas ligeras y casi rectas, de talle alto, con mangas al estilo globo, acompañados del peinado, recogido y con rizos sueltos que colgaban sobre el rostro, los hombres usaban trajes confeccionados de estilo francés, con finas mangas y pañuelos de tinte aristócrata en los sacos y chaquetas militares de la época, siendo en México la familia imperial de Maximiliano y Carlota de Habsburgo los máximos exponentes de este estilo, implementando esta moda en la forma de vestir de los mexicanos.

Esta vestimenta era de tipo imperial, El traje del ejército realista era una vestimenta de alta costura, donde se usaba una “faja vasca” que se enrollaba varias veces en el cuerpo con la finalidad de destacar la cintura del hombre, era parte del traje que usaban los exponentes masculinos de la época. El pantalón tenía un corte estilo zanahoria que redondeaba las caderas y caía en línea recta hacia los pies, la camisa era blanca de algodón, lino o seda, el cuello se mantenía alto, y podía llegar a pasar la barbilla, allí se colocaba una corbata, y luego cerraba con un saco estilo francés; a este periodo se le conoce como el Segundo Imperio, en el que nuevamente el país era invadido por un país europeo, cambiando costumbres, formas de relacionarse y de comportarse, así como cambios drásticos en la arquitectura y en la forma de pensar burguesa y social.

La manera en la que el hombre indígena sustituyó los trajes prehispánicos por las nuevas prendas impuestas, fue mucho más rápida que la de las mujeres ya que el contacto que establecieron con los españoles fue mucho más notorio que el de ellas. Los hombres que habitaban las ciudades y los pueblos donde los españoles se habían asentado, adoptaron sus ropajes de inmediato.

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